La Región Sanitaria IX adhiere a la semana mundial del “Parto Respetado”

El derecho a tener un parto natural

Estar acompañada en todo momento por una persona de confianza

Elegir la posición en la que se quiere parir

Modelo de atención de las maternidades en la que se pone en relieve el respeto de los derechos de las madres, los padres, los niños y niñas en el momento del nacimiento, con la intención de atender a sus necesidades y deseos de promover la generación de un espacio en donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible. El derecho a tener un parto natural, a estar acompañada en todo momento por una persona de confianza, a elegir la posición en la que se quiere parir, son algunos de los derechos incluidos.

El parto respetado o parto humanizado es una modalidad de atención del parto caracterizada por el pleno respeto a los derechos de la madre, el padre y los niños y niñas en el momento del nacimiento. Cuando se habla de parto humanizado, se habla de generar un espacio familiar donde la mamá y su bebé sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.

En 1985, la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una reunión en la ciudad brasileña de Fortaleza y de ese encuentro surgió la declaración “El nacimiento no es una enfermedad”, que inició el proceso de transformación del modelo de atención. A esto se sumó un marco legal internacional y local que procura rescatar el papel activo que debe tomar la mujer y su familia en el cuidado del embarazo y del recién nacido.

En Argentina, la ley 25.929 sobre Derechos de Padres e Hijos Durante el Proceso de Nacimiento fue aprobada el 26 de agosto de 2004. Esta ley establece la implementación “de una campaña destinada a concientizar a la sociedad, sobre la importancia del acompañamiento de la mujer en el parto por una persona de su elección, y de los beneficios que significa para la salud del binomio madre-hijo.”

Dentro de los artículos más destacados, el documento afirma que dentro del territorio nacional: “Las obras sociales regidas por leyes nacionales y las entidades de medicina prepaga deberán brindar obligatoriamente las prestaciones establecidas en esta ley, las que quedan incorporadas de pleno derecho al Programa Médico Obligatorio.”

La ley de Parto Humanizado Nº 25.929 insta al respeto de la familia en todas sus particularidades socioculturales, promueve las mejores condiciones para que las mujeres den a luz mediante el parto natural, y así evitar los riesgos que entrañan las cesáreas cuando no tienen una adecuada indicación médica.

Esta legislación promueve el respeto de los derechos de las mujeres basado en la información actualizada, la participación activa en la toma de decisiones sobre las intervenciones médicas en el parto y postparto; el trato digno del personal de salud, principalmente adecuando los tiempos biológicos y psicológicos evitando las prácticas invasivas o medicación sin justificación científica.

Otros derechos de las pacientes están relacionado a la posibilidad de elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto; a tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales; a ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar. En este sentido, la futura mamá podrá elegir el lugar y la forma en la que va a transitar su trabajo de parto (deambulación, posición, analgesia o medicamentos, acompañamiento) y la vía de nacimiento. El equipo de salud y la institución deberán respetar tal decisión, en tanto no comprometa la salud de madre e hijo.

Es relevante destacar que desde el año 2004 con la ley nacional, las maternidades públicas de la provincia de Buenos Aires han impulsado este modelo de atención, especialmente las que se encuentran bajo el parámetro de “Maternidades Seguras y Centradas en la Familia”, no obstante ello, deben redoblarse los esfuerzos para velar por el pleno cumplimiento, y a propiciar mejores condiciones para que las mujeres den a luz mediante el parto natural, ser respetadas en sus decisiones autónomas y evitar la violencia obstétrica y tratos indignos en esta etapa.

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