Así se celebra a lo ancho de todo el mundo. Octubre es elegido como el mes de ‘Sensibilización sobre el cáncer de mama’, lo que en gran medida contribuye a aumentar la atención -siempre necesaria- y el apoyo prestados a la sensibilización, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos. Sin duda un punto sobre la i de esta enfermedad que tanto viene preocupando durante muchos años a esta parte. La precaución nunca está de más.

Los datos siguen siendo escalofriantes. Cada año se producen 1,38 millones de nuevos casos y 458 000 muertes por cáncer de mama (IARC Globocan, 2008). Para seguir preocupados de todas a todas. El cáncer de mama es, de lejos y con bastante diferencia, el más frecuente en las mujeres. Léanse tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Una generalización patente.

Otro subrayado ilustrativo: en los países de ingresos bajos y medios, su incidencia ha aumentado constantemente en los últimos años debido al aumento de la esperanza de vida y de la urbanización, así como a la adopción de modos de vida occidentales. El aumento de esperanza de vida sí es una constatación en clave positiva.

Hay que seguir avanzando porque los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son del todo insuficientes. De modo que la aseveración es rotunda: la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. Porque cuando se detecta precozmente, se establece un diagnóstico adecuado y se dispone enseguida de tratamiento, las posibilidades de curación son elevadas. Muy elevadas.