Una sesión democratica

Por Enrique Romero Loizaga

El debate parlamentario sobre la legalizacion del aborto debera recordarse como uno de los pocos que, en los ultimos años, tuvo un alto nivel de tolerancia y respeto por el que pensaba distinto.Fue una sesión en la que funciono el debate democratico

Independientemente de cada una de las posiciones, los legisladores de la cámara baja estuvieron a la altura de las circunstancias ante un tema tan importante y con tantas aristas religiosas, sanitarias, sociales y morales.

Esto debería ser un ejemplo para futuras reuniones, en las que los legisladores deberían dejar de lado las chicanas y las agresiones, buscando que la ley que se trata, sea la mejor para la ciudadanía y no solo para salir ante las cámaras, tratando de quedar bien solo con los que piensan igual. El objetivo no debe ser vencer sino convencer.

La ley aprobada demando 738 charlas previas dadas por especialistas en distintos temas ,con expositores que terminaron sus charlas y respondieron a todas las preguntas.

La norma salio con muchas modificaciones al texto original, que atenúan riesgos y moderan situaciones.

Salvo algunas excepciones, los legisladores actuaron y hablaron con énfasis pero sin desmesura.

Una de esas excepciones fue la del siempre atento Felipe Sola. Sola es peronista de paladar negro. Como tal, fue Menemista, Duhaldista, Kirchnerista y ahora Massista. Despues de autoelogiarse sobre su  gobierno provincial, no perdió la oportunidad de hacer otra de sus lamentables declaraciones. Opino ante el periodismo que la ley fue mandada por el ejecutivo como distracción para no hacerse cargo de la difícil crisis que estamos viviendo. Agrego además, que el objetivo de esa iniciativa era aumentar la grieta en la sociedad.

El resultado del  debate fue exactamente al revés de lo dicho por Sola. Ciertos legisladores emocionaron a adversarios y sacaron aplausos de las bancadas opuestas.

Debemos tratar de que este debate sirva de ejemplo para que las cámaras legislativas estén a la altura de las difíciles circunstancias que se están viviendo frente a un cambio de los parámetros sociales  morales y éticos de la Republica.

Enrique Romero Lóizaga

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