EL BOLICHE EL PARCHE

Por Liz Solé

En General Alvear, como en todos los pueblos del interior de la Provincia, campos y lugares se ubican refiriéndose a nombre de estancias, lagunas, estaciones de ferrocarril o boliches de campo… Estos últimos, fueron apareciendo de a poco, de la mano de algunos mercachifles que se asentaban en un lugar. Centro de intercambio comercial, en los boliches se podía comprar o vender de todo: gallinas, huevos, plumas, cueros, lana se cambiaban por azúcar, yerba, harina, fideos, telas… Tenían de todo. Incluso eran centro de reunión: la gauchada se reunía a jugar un truco, a las bochas o a tomarse un vino. ! Los mismos bolicheros traían las mercancías al pueblo hasta los acopiadores como lo de Demarco. Don Oscar Barbaro recuerda que su padre tenía una galera (un camioncito Ford) con el que hacía el recorrido por “Los Cuatro Caminos”, “El Parche” y “El Chumbeao” que era donde ellos vivían.

Los nombres de los boliches son muchos: el de Torti, el boliche de Perico Ruiz, “El Tangazo” de Alliaga, el boliche de Leguizamón en el Puente de Fierro, el de “Santa Isabel” de Salinardi, el de Kelly que antes era del “Chiquito” Eraclio Gangoso, el boliche de “Los Chúcaros”, el boliche del catalán Solé, el del “Morocho” Martín cerca de la Escuela 7… ¡Qué lindo bajar del sulky en el boliche de Penovi a comprar chocolates y caramelos para el viaje hasta el campo! Frente a la estación de Yerbas estaba el boliche de Lavin y ya más grande, más que boliche, Almacén de Ramos Generales de Pedro Nomdedeu frente a la Estación de Micheo que atendía Sararols y que hasta combustible vendía…

Ningún paisano podía pasar por delante de ellos sin parar un rato mientras se contaban los chusmeríos del pueblo. Toda la familia asistía a los bailongos y reuniones, pero eso sí, al otro día a las seis tenían que hacer la recorrida por el campo o subirse al tractor. Muchos almacenes se convirtieron en Clubes de Campo. ¡Qué tiempos! Algunos recuerdan un boliche grande donde murió Almeida por unas puñaladas más allá de “La Paloma” hace ya bastante tiempo. ¡Y cuántos boliches más que escapan a la memoria.

El boliche de “El Parche” ha estado siempre parece, son esas cosas que pertenecen al paisaje y al pueblo por tradición y memoria. No tienen edad. Los memoriosos cuentan que primero era de Sabaté, después estuvo a cargo un tal Villanueva… La firma Spitaletta, Gangoso y Ceci se hacen cargo de él hasta que llega Santiago Luengo que permaneció con su familia durante muchos años. Su fisonomía gris destaca los ornamentos que tiene en las dos esquinas. El frente, con una galería amplia con tres puertas, una que daba a la Estafeta Postal, que fue atendida hasta que se cerró por doña Ester Luengo. Ella contaba que siempre tenía cartas para enviar y recibir.

¿Y el nombre? Basta pensar en las constantes emparchadas de las paredes de barro para imaginar el por qué de su nombre. El tiempo pasa y el Paraje tomó el nombre del Boliche. Paraje “El Parche”, Ruta 205, kilómetro 236, ahí, frente a la Escuela N 4.

Se avecinan cambios en El Parche. Las tierras se venden, los intereses cambian, vienen vientos nuevos con ideas diferentes. Es necesario sembrar conciencia... Los gobiernos son los responsables del Patrimonio Cultural, de su mantenimiento, propiedad, y puesta en práctica de las leyes sobre conservación de los bienes históricos patrimoniales, por pequeños o mínimos que parezcan pero que reflejan la vida y la cultura de muchas generaciones. Las decisiones de resguardar esos bienes, son del Estado a través de la Ley y la Educación. Es responsabilidad de la ciudadanía ponerse de pie y exigir a las Autoridades el cuidado, resguardo y puesta en valor de estos sitios.

Mirar para adentro, ir hacia nuestras raíces… No perder la mirada hacia la tradición y caminar firmes hacia el futuro es tarea de todos.

 

Comentarios

  1. Monica Bossolasco dice:

    Debo decir que allí,en el Parche también tuvo su primera carnicería mi papa Francisco Bossolasco,Pancho….Gracias por este grato recuerdo

  2. Marcelo Cañellas dice:

    Vale un recuerdo para el almacén de los Cuatro Caminos de González, quien nos dejó hace pocos meses. Siempre con un amplio surtido de mercaderías y tratando de cubrir las necesidades de los vecinos del barrio. se extrañan esos lindos momentos en que uno iba a hacer la compra y pasaba horas mientras atendía a otras personas y mientras tanto se armaban largas conversaciones que permitían conocer como andaban los vecinos. Una abrazo a la familia González, Angélica, Nestosr, Natacha a quienes recuerdo con afecto.

    • lis sole dice:

      Síiii. Más vale que recuerdo el Almacén de Los Cuatro Caminos… Qué lindo eera… Vamos a intentar escribir sobre él, sus dueños y vecinos…

      • Marcelo Cañellas dice:

        Qué bueno sería que puedas escribir sobre el almacén de Los Cuatro. Éra más que un almacén, era una tienda de ramos generales, González siempre traía. Novedades para mejor su almacén. También era casi un club con fútbol y también carreras de sortijas y cuadraras en fiestas patrias, el vecindario siempre respondía a las actividades programadas. También sobre sus dueños que se merecen un recuerdo y un homenaje por la actividad que desarrollaban. Seguro que tanto Angélica, como Néstor, Natacha o Patricia va a estar dispuestos a relatar las anectodas de lo que sucedia en el Almacen y en el barrio. OjLa Lis que puedas abocarte a la brevedad a la redaction de la historia. Los vecinos lo van a agradecer.

  3. Alfredo José Gandara dice:

    Cuando era chico, ibamos en enero al campo y luego de trabajar con hacienda o ayudando a bañar las ovejas todos los primos parabamos a tomar algo en la garita atendida por Juanita que era la mujer de Quiroga encargado de las vias y senales del tren. Alli tenian una nutria domesticada que comia y se lavaba la cara. Aun conserva mi padre la filmación de la misma
    Tampoco puedo olvidar que, luego de una lluvia, se ataba el break para ir a comprar provisiones a lo de Lescanito cuyo efificio esta aún en pié al lado de la escuela agropecuaria.
    Que lindos tiempos aquellos en los que se veian coches de caballos por doquier

  4. Javier dice:

    Yo tengo una tapera en la esquina del campo «La Crucesita» que tiene arbolado de casuarinas rodeándo lo que fue el edificio. Según me contó mi octogenario querido vecino El Negro Cuina (JC Quin) allí funciono un boliche y el instituto de tierras que hizo la Colonia Fortin Esperanza en 1939 en campos de Urquiza lo prohibió y esa porción de 5 has quedó para el colono Balda. Hay varias historias que se entrelazan que no puedo contar por este medio. Además de ser sobrino de Luis González quería comentarles que la mencionada tapera, además de las centenarias casuarinas tiene acacias y espinillas… productivamente es un lugar perdido…me cuesta mantenerlo…no se que hacer con el. Antes de la ruta pasaba el camino de tierra al parche al lado.
    Saludos

    • lis sole dice:

      Qué bueno!
      Esas historias deben ser documentadas… Estoy a su disposición para lo que poco que yo pueda hacer… Gracias por compartir sus recuerdos! De las casuarinas también hay mucho para hablar !!!

  5. Natacha Gonzalez dice:

    Felicitacoiones por la nota… Hermosos recuerdos de mi infancia,,, no hace un año anduve por mis pagos,,,tuve la posibilidad de llevar a mis hijas,,, y mostrarle. Donde vivi,,, como era sacarles fotos por fuera y por dentro,,, esta igual,,, Tambien de mostrarselo a mis padres,,,, volver los tiempos atras,,,Bello,,,bello,,,GRACIAS a la flia Caneglia,,,, mmama recuerdoa su peque cuando le pedia cosas porque tenia hambre,,, Anita tomandose su Pasos de los Toro jaja como olvidarlo,,,, SALUDOS y MIL GRACIAS,,,,SIEMPRE EN MI CORAZON

    • Marcelo Cañellas dice:

      Qué buen recuerdo Natacha!! Pablo se acuerda hasta el día de hoy cuando tu Mamá, a quien llamaba Angelita, le cortaba fetas muy finas de queso y el estaba sentado en el mostrador. Tu Papá con su estilo gruñón hacia algún comentario, pero hay que decir que tenía un buen corazón a pesar de su estilo. Un beso para tu Mamá y para vos.

    • lis sole dice:

      Me alegra mucho revivr recuerdos y compartirlos. Muchas gracias!!!

  6. federico melendez dice:

    que lindos recuerdos me trae esta historia, y hago un saludo par mis pagos, los de paraje «santa isabel» cuartel sexto donde toda mi familia materma( los LESCANO-ORELLA)vivieron y viven algunos aun!!!saludos y un gran abrazo!!!

  7. AnaDuarte dice:

    Muy gratos recuerdos cuando pequeñas solíamos visitar a parientes de mis padres y tios en una gran casa frente a la estación de tren en Micheo .Muchas gracias por tantos lindos recuerdos.

  8. Roberto Blanco dice:

    q lindo recordar esas cosas

  9. Roberto Blanco dice:

    yo fui a la escuela 8 fortin esperansa muchos años atras

  10. MARCELA RUIZ dice:

    Que lindo que se recuerden estos lugares porque ya quedan muy pocos y son parte de la historia.!!!Yo crecí en un lugar así y doy gracias a Dios por tener la fortuna de tener a mi papá (PERICO RUIZ de Almacén EL SAUCE)atendiendo ese lugar.Y es así como contás,un lugar de venta de Ramos Generales y donde hoy día todavía va gente a tomar una copa y comer una picada.GRACIAS por tan linda nota y por compartir tan gratos recuerdos imborrables de mi infancia!!!

  11. Andres Wuiovich dice:

    Me gustaria que recuerden al Almacen Los Cuatro Caminos donde mi familia compraba las provisiones que vendia el señor Gonzalez. Yo fui con mi hermano y mi prima Nora Rule a la Escuela nº6 a pocas cuadras del Almacen. Mi padre Andres Wuiovich » Pocholo » se pasaba horas por la noche jugando a las cartas con sus amigos del boliche mientras mi madre Irma Rule pobre se dormia sentada esperandolo. Que lindos recuerdos. Felicito a Lis Sole por estas emotivas notas. Muchas Gracias.

  12. Lis dice:

    Muchas gracias a todos por sus aportes y comentarios!
    Seguiremos trabajando

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