Sociedad
Con el 56% de los adolescentes siguiendo consejos de inversión en redes sociales y el boom de las billeteras virtuales, un proyecto en el Senado busca que la educación financiera sea parte de la currícular escolar bonaerense para combatir estafas y prevenir el endeudamiento temprano.
29 de octubre de 2026
Las nuevas tecnologías avanzan a pasos acelerados y hoy un adolescente está mucho más expuesto a aprender sobre rendimientos diarios o inversiones a través de un "gurú" de TikTok o Instagram que en un aula. El boom de las billeteras virtuales, el acceso veloz a microcréditos y la delgada línea entre la inversión y las apuestas online dejaron al desnudo una falla estructural: los jóvenes ingresan al sistema financiero a ciegas.
Los números que circulan en los pasillos de la Legislatura exponen la gravedad del problema. Según los últimos relevamientos, el 56% de los adolescentes sigue consejos financieros dictados por las redes sociales, un terreno minado de desinformación. A esto se le suma una alarmante falta de "resiliencia financiera": apenas tres de cada diez adultos logran comprender cómo funciona el interés compuesto, comparar un producto bancario antes de contratarlo o hacer frente a un gasto imprevisto sin caer en el endeudamiento. Frente a este escenario, donde ocho de cada diez alumnos reclaman este tipo de formación, el Senado comenzó a mover las fichas para actualizar las aulas a la fuerza de la ley.
EL FIN DE LA CEGUERA ECONÓMICA: QUÉ PROPONE EL PROYECTO
La iniciativa que ingresó a la Cámara Alta no busca ser un parche temporal, sino establecer un marco progresivo y obligatorio para la educación financiera y económica en los niveles inicial, primario y secundario de las escuelas públicas y privadas bonaerenses.
La letra chica del expediente encomienda a la Dirección General de Cultura y Educación la incorporación de estos saberes, no necesariamente creando una materia nueva, sino mediante proyectos transversales y espacios curriculares ya existentes. En los primeros años, el foco estará puesto en nociones básicas: la administración y cuidado de los recursos, el consumo responsable y el valor del dinero.
Pero el plato fuerte llega en la secundaria. Allí, la ley exige un abordaje crudo y real de la vida económica, obligando a enseñar sobre inflación, tasas de interés, administración del presupuesto, sistema bancario, y el uso responsable del crédito y el endeudamiento. El proyecto hace especial hincapié en la dimensión práctica: los alumnos deberán realizar simulaciones de inversiones, armar presupuestos familiares, aprender a calcular el costo real de un crédito e identificar y prevenir fraudes y estafas en entornos digitales.
EL AUTOR DE LA MOVIDA Y LA PRESIÓN DEL PRO
El legislador opositor y presidente del bloque de senadores del PRO, Pablo Petrecca, leyó el diagnóstico de un sistema educativo que corre de atrás a la tecnología y advirtió sobre el peligro de que la formación económica de los más chicos dependa exclusivamente del algoritmo de las plataformas digitales.
"En las conversaciones que mantengo con los jóvenes, ellos me transmiten que ven con muy buenos ojos que este proyecto se lleve adelante. Consideran necesario contar con herramientas para tomar mejores decisiones económicas y enfrentar los desafíos de la vida cotidiana", fundamentó Petrecca al defender la iniciativa.
Además del blindaje en las escuelas, el proyecto del senador amarillo busca extender la red de contención hacia el mundo adulto. La normativa invita a los municipios y faculta a organismos provinciales (como el Ministerio de Trabajo y el IPS) a desplegar acciones de orientación financiera en momentos bisagra de la vida: desde los jóvenes que acceden a su primer empleo formal o desarrollan un emprendimiento independiente, hasta los trabajadores que están próximos a iniciar su etapa jubilatoria.
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