Sociedad

Sociedad

"La clase media quemó sus ahorros y no tiene expectativas"

Analista político advirtió por el deterioro económico y cuestionó a una oposición que todavía no logra capitalizar el descontento.

11 de agosto de 2026

El analista político Roberto "Tito" Bacman advirtió sobre un creciente deterioro del humor social en Argentina, con una clase media que agota sus ahorros y modifica su nivel de vida mientras la oposición todavía no consigue capitalizar el malestar con el gobierno de Javier Milei.

En una entrevista con FM La Cielo, el titular de CEOP señaló que la economía familiar desplazó a la inflación y la inseguridad como principales preocupaciones de los argentinos. "Empieza a bajar por la economía, fundamentalmente por la economía", sostuvo al analizar la caída en la imagen presidencial.

El dinero que no alcanza y una clase media en tensión

Para Bacman, el cambio más significativo del escenario social pasa por el tipo de problemas que hoy ocupan el centro de las preocupaciones. "Dejó de ser la inseguridad, dejó de ser la inflación, que fue una preocupación que lo acompañó muchos años a los argentinos, para pasar a ser otras preocupaciones económicas", explicó.

Entre ellas ubicó la insuficiencia de los ingresos, la falta de trabajo y el endeudamiento. "El dinero no me alcanza, está faltando el trabajo y me estoy endeudando", resumió.

En ese escenario, la clase media aparece como uno de los sectores que más acusa el impacto. Bacman describió una situación en la que trabajadores con dos empleos recurren además a aplicaciones de transporte, venden bienes o consumen los ahorros acumulados para sostener un nivel de vida que ya no pueden financiar con sus ingresos habituales.

"Son los que más sienten este tema de que tiene que ver con el dinero que no alcanza", sostuvo. Y agregó que algunos sectores de la clase media "tuvieron que usar el auto como Uber", vender cosas o "quemar sus ahorros" mientras pierden expectativas sobre el futuro.

Para el analista, ese proceso vuelve a instalar un recuerdo particularmente sensible en la sociedad argentina. "El síndrome del 2001 está presente en el imaginario de los argentinos", afirmó, aunque aclaró que se trata de una referencia vinculada al deterioro de las condiciones de vida y al temor social, más que de una comparación directa entre ambos escenarios.

Corrupción, gobierno y el impacto en el humor social

Bacman también puso el foco en el impacto político de las controversias que atravesaron al Gobierno y, particularmente, en el denominado "caso Adorni". Según su lectura, la decisión de sostener al vocero presidencial frente a los cuestionamientos obligó a Milei a respaldarlo públicamente y expuso además tensiones dentro del propio oficialismo.

El especialista consideró que la discusión sobre corrupción volvió a instalarse como un problema relevante para la gestión libertaria y que su impacto resulta especialmente sensible entre los sectores medios.

La combinación entre las dificultades económicas y los episodios vinculados a la corrupción, sostuvo, terminó profundizando el desgaste de la imagen presidencial. "No está pasando por el mejor momento ni la clase media ni la clase baja", resumió.

Kicillof, el peronismo y una oposición sin liderazgo

El problema para el oficialismo, sin embargo, encuentra un límite en la fragmentación de sus adversarios. Bacman señaló que, hasta el momento, no apareció una figura opositora capaz de concentrar el descontento social a escala nacional.

"Hasta ahora no hay una sola figura, salvo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof", planteó.

Pero el gobernador bonaerense tampoco tiene despejado el camino. El analista marcó la fuerte disputa que mantiene con Cristina Kirchner y La Cámpora y consideró que ese enfrentamiento tiene más componentes personales que diferencias profundas sobre el rumbo político.

"Hay un verdadero enfrentamiento", describió Bacman, quien sostuvo que el peronismo además enfrenta dificultades para ordenar liderazgos en distintas provincias y, particularmente, en el Norte Grande.

Para el especialista, la reconstrucción de ese espacio requiere algo más que unidad. "Democratizarse además de la unidad", planteó como una de las condiciones necesarias para que el peronismo pueda recuperar competitividad.

A eso sumó la necesidad de construir nuevos liderazgos y, sobre todo, de elaborar "un proyecto alternativo" en términos económicos, políticos y sociales que pueda ofrecer una respuesta concreta frente al modelo de Milei.

El fenómeno Milei y los límites de los outsiders

Bacman también relativizó las versiones sobre la posible aparición de nuevos outsiders provenientes del mundo empresarial o mediático, como Daniel Hadad o Eduardo Costantini.

En su lectura, el fenómeno Milei no apareció de manera espontánea ni puede ser replicado simplemente por una figura conocida. La llegada del libertario al poder fue precedida por años de construcción política, una estrategia comunicacional particular y mecanismos que le permitieron diferenciarse de la dirigencia tradicional.

El analista también destacó el acompañamiento que recibió de sectores del establishment económico cuando las alternativas tradicionales de centroderecha habían perdido competitividad electoral.

Por eso, frente a un eventual escenario de desgaste del Gobierno, Bacman no da por descontado el surgimiento inmediato de un reemplazo. La disputa hacia adelante estará determinada, en buena medida, por la capacidad del oficialismo para conservar dividida a la oposición y por la posibilidad de que sus adversarios logren transformar el malestar social en una propuesta política concreta.

Infocielo

Comparte tu opinión, dejanos tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.