Sociedad

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La Contadora Marcela Poretti brinda detalles de la impeclable Intervención realizada en el Club de Pescadores

Un emblemática y muy querida Institución que estaba, antes de la intervención, "destruida, endeudada, desorganizada y desvirtuada en su finalidad" El informe de la Contadora, con detalles que informan la situación encontrada y la enorme tarea realizada

12 de marzo de 2026

Sin dudas, la decisión de intervenir al Club de Pecadores Juan Carrillo fue más que acertada. Y mucho mas acertado fue nombrar como interventora a la Contadora Marcela Poretti, quien con un enorme compromiso, profesionalismo y con el apoyo recibido, logró poner de pié a esta queridísima institución, que hoy entrega de pie, funcionando a pleno y, fundamentalmente, volviendo a los orígenes de quienes la fundaron. Felicitaciones y GRACIAS Marcela y equipo de intervención!!

EL INFORME:

MEMORIA DE GESTIÓN

Intervención normalizadora del Club de Pescadores Deportivos Juan Carrillo

Cra. Marcela Poretti - Interventora

La presente memoria tiene por objeto dejar constancia del proceso de intervención normalizadora llevado adelante en el Club de Pescadores Deportivos Juan Carrillo, desde mi designación como interventora hasta la finalización del procedimiento dispuesta por la Dirección Provincial de Personas Jurídicas, con aprobación de la gestión realizada.

El 11 de abril de 2018 la Dirección Provincial de Personas Jurídicas dictó la resolución mediante la cual se ordenó la intervención normalizadora de la institución. Dicha intervención había sido solicitada por el entonces Intendente Municipal, Luis Alejandro Cellillo, quien elevó una terna de vecinos para la designación correspondiente. A lo largo del procedimiento fueron designadas tres interventores; en mi caso, fui designada como tercera interventora mediante resolución de fecha 2 de julio de 2020.

Cuando asumí la función, el contexto estaba fuertemente condicionado por la emergencia sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19. El Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) vigente en ese momento imposibilitó inicialmente el desarrollo normal de muchas de las tareas necesarias para avanzar en la regularización institucional. Recién con posterioridad, y ya bajo el esquema de distanciamiento social, fue posible comenzar a realizar reuniones y actos presenciales con los recaudos sanitarios correspondientes.

La institución presentaba, al momento de mi designación, un cuadro sumamente delicado. El club se encontraba en un estado de grave deterioro material e institucional. Había deudas por servicios esenciales, con corte de suministros de energía eléctrica, agua y gas, además de deuda por la Tasa de Servicios Urbanos Municipales. A ello se sumaba un estado edilicio alarmante: instalaciones precarias, falta total de mantenimiento, deterioro en techos, aberturas y sanitarios, instalaciones eléctricas obsoletas y peligrosas, cañerías de gas adulteradas, rajaduras en la pileta y diversos sectores en condiciones incompatibles con el normal funcionamiento de una entidad social y deportiva.

El informe técnico elaborado por la Municipalidad de General Alvear en marzo de 2021 confirmó esta situación, describiendo el mal estado general del SUM principal, cocina, baños, parrilla, sala de máquinas,

duchas, provisión de agua, acceso y pileta de natación, con deficiencias estructurales, roturas, instalaciones fuera de servicio y riesgo para las personas.

A ese cuadro material se sumaba una situación simbólica e institucional dolorosa: el club había sido utilizado con fines ajenos a su naturaleza, encontrándose en sus instalaciones cartelería y boletas partidarias. Esto evidenciaba un uso impropio del espacio, contrario al verdadero sentido de una institución intermedia. Los clubes no pertenecen a ninguna expresión partidaria: los clubes son de la comunidad, para la comunidad, y deben preservarse como espacios de encuentro, integración, deporte y construcción social.

En relación con los antecedentes de la intervención, corresponde señalar que la segunda interventora había realizado diversos trámites, entre ellos un inventario del club confeccionado el 29 de octubre de 2018, con participación de autoridades municipales y escribana pública. Posteriormente, dicha interventora renunció al cargo. Asimismo, en abril de 2019 se había denunciado el extravío de la totalidad de los libros sociales; sin embargo, durante mi gestión, hacia fines del año 2021, fue posible recuperar esos libros sociales, junto con escrituras y documentación de alto valor histórico e institucional, resguardándose debidamente la documentación. Esta recuperación constituyó un hecho especialmente relevante, no solo desde el punto de vista jurídico y administrativo, sino también en términos de identidad institucional, ya que permitió reencontrar al club con parte de su historia.

Uno de los ejes principales de mi gestión fue la reconstrucción administrativa, contable e institucional. En ese sentido, me aboqué a la recuperación de documentación y a la confección de los estados contables correspondientes a los ejercicios cerrados entre el 31 de marzo de 2007 y el 31 de marzo de 2024, los cuales luego fueron sometidos a consideración y aprobación de la Asamblea General Ordinaria.

También se impulsó el reempadronamiento de asociados y como resultado de ese proceso, se logró la convocatoria y registración de 110 socios, paso indispensable para recomponer la base social de la entidad y restablecer su vida institucional.

Superadas las mayores restricciones derivadas de la pandemia, se avanzó en la convocatoria a Asamblea General Ordinaria, realizada con el objeto de considerar la gestión de la comisión normalizadora, aprobar los estados contables adeudados y elegir autoridades. Ese proceso fue fundamental para encauzar la normalización del club, devolverle legitimidad a sus órganos y proyectar su continuidad bajo autoridades regularmente constituidas.

Ahora bien, preservar el patrimonio institucional exigía no sólo ordenar la documentación y reconstruir la vida societaria, sino también afrontar una situación económica crítica sin contar con recursos suficientes. Por ello, y en resguardo de la institución, se celebró un comodato con la Municipalidad de General Alvear por el plazo de cinco años y renovado por un plazo similar, con el compromiso de que el municipio colaborara en la reparación y mantenimiento de las instalaciones. Esta herramienta permitió generar una respuesta concreta frente al deterioro edilicio y encaminar la recuperación física del club.

En paralelo, se promovieron actividades que permitieran volver a vincular al club con su comunidad y generar recursos genuinos. Durante mi gestión se realizaron cuatro concursos de pesca, con gran convocatoria. Estas actividades no solo significaron el regreso del club a su razón de ser deportiva y social, sino que además permitieron obtener ingresos con los cuales se pudieron cancelar las deudas con EDEA, ABSA y Camuzzi, saneando en gran medida la situación situación económica de la institución. A la fecha de cierre de esta etapa, quedó pendiente únicamente la regularización de la tasa municipal SUM/TSUM.

La nota periodística publicada por Alvear Ya en noviembre de 2024 reflejó públicamente ese proceso de recuperación, destacando que la institución estaba "muy cerca de recuperar la personería jurídica" y describiendo el resurgimiento del club a partir del trabajo de intervención, la conformación de una comisión normalizadora y el acompañamiento de colaboradores y de la comunidad.

Después de casi ocho años desde el dictado de la resolución inicial de intervención, hoy puede afirmarse que el procedimiento ha llegado a su fin con un resultado positivo. La notificación de la resolución que dispone la finalización de la intervención y la aprobación de mi gestión como interventora por parte de la Dirección Provincial de Personas Jurídicas constituye no sólo un acto administrativo de cierre, sino también el reconocimiento de un camino largo, complejo y muchas veces dificultoso, atravesado por la pandemia, por el abandono material de la institución y por la necesidad de reconstruir desde casi la ruina un espacio valioso para General Alvear.

Recibimos un club destruido, endeudado, desorganizado y desvirtuado en su finalidad. Hoy se deja una institución reordenada administrativamente, saneada en gran parte de sus deudas, con libros sociales recuperados, con base societaria reconstruida, con actividad comunitaria restablecida y con su proceso de normalización concluido. Ese recorrido fue posible gracias al compromiso personal puesto en la tarea, al acompañamiento de quienes colaboraron desinteresadamente y al aporte de la comunidad, que comprendió que el Club de Pescadores Deportivos Juan Carrillo debía volver a ser lo que nunca debió dejar de ser: una institución al servicio del deporte, de la vida social y del bien común.

Cierro esta etapa con la satisfacción del deber cumplido y con la convicción de haber contribuido, junto a muchas otras personas, a rescatar una institución emblemática de nuestra ciudad.

Cra. Marcela Poretti

Interventora normalizadora

Club de Pescadores Deportivos Juan Carrillo


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